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¿Qué son las Asociaciones de Apoyo?

Las Asociaciones de Apoyo a Oikocredit son colectivos de personas voluntarias constituidas legalmente en forma de asociaciones sin ánimo de lucro. Los socios y socias de estas asociaciones llevan a cabo tareas de sensibilización y difusión de la misión de Oikocredit y son una parte muy importante de la organización. Las Asociaciones de Apoyo son socias directas de la cooperativa Oikocredit Internacional, y como tales, representan en ella a todos sus socios y socias de España. Actualmente existen 3 Asociaciones de Apoyo: País Vasco, Catalunya y Sevilla.

También existe un grupo de voluntariado activo en Madrid (puedes encontrar más información sobre este grupo y sus actividades en: www.madrid.oikocredit.es).

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Mujeres que inspiran. La historia de Juana en El Salvador, la mujer que fabrica cestos

Mujeres que inspiran. La historia de Juana en El Salvador, la mujer que fabrica cestos

ENL-SV-47.jpglunes, 28 de febrero de 2022

Su nombre es Juana Flores de Paulino y no llega a los treinta años de edad. Al igual que muchas de las mujeres que viven en países del Sur, Juana no pudo terminar la escuela primaria; los tres años que estuvo asistiendo a clases le sirvieron para aprender a leer y escribir, poco más. A partir de ahí ya tuvo que ayudar en casa con su trabajo, y el mundo de los adultos paso a ser su vida también.

Juana Flores de Paulino

A pesar de su escasa formación, hay algo en lo que Juana es muy buena, y es que desde muy jovencita se ha dedicado a elaborar cestos de mimbre. Hace pocos tiempo que nuestra amiga se lanzó a la aventura de ser empresaria en su país, El Salvador. Montar un negocio en las zonas rurales es un reto.

La razón de Juana para dar un paso adelante y montar su propio negocio fue la misma que la de muchas mujeres en El Salvador: sus hijos eran todavía pequeños y ella no tenía la formación adecuada para emigrar a una gran ciudad y buscar un buen trabajo. A todo ello se unía la convicción de querer salir adelante en su tierra, y querer dar una buena educación a sus hijos.

Hasta ese momento, Juana vendía sus cestos de mimbre a los intermediarios que llegaban hasta la aldea: sus beneficios eran escasos y solamente daban prácticamente para el día a día de los pequeños y ella misma. Fue su valor lo que la llevó a pedir un microcrédito de $22 dólares a ENLACE, Servicios Financieros, entidad socia de Oikocredit desde 2011.

Con ese dinero pudo comprar los materiales más baratos en la gran ciudad, y luego transportarlos hasta allí para venderlos directamente al cliente final. Resultado? No solo un negocio que crece y emplea también a su hermana y otra chica. El valor de Juana también se ha visto recompensado con la posibilidad de renovar su casa y acceder a la energía eléctrica. Día a día vemos mujeres emprendedoras que se arriesgan para salir adelante y encontrar un camino haciendo lo que saben hacer. Bien por Juana y muchas como ella.

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